Rodrigo Díaz.

IAFE - CONICET.

Jueves 26/10/2017, 14 hs. 

Aula Seminario, 2do piso, Pab. I. 

 

El campo de los planetas extrasolares se desarrolló con una rapidez extraordinaria desde el descubrimiento del primer planeta en torno de una estrella solar en 1995. En las dos décadas que siguieron, la mejora permanente de las técnicas instrumentales permitió el descubrimiento de una gran diversidad de objetos, incluyendo planetas rocosos (terrestres) en la llamada zona de habitabilidad. Esto dio lugar a un importante avance en el conocimiento de los procesos físicos de formación y evolución de los sistemas planetarios, y ha permitido caracterizar en detalle algunos de estos objetos. Sin embargo, la detección y el estudio de planetas verdaderamente análogos a la Tierra aun no ha sido posible. En gran parte, esto se debe a que la señal producida por un planeta gemelo de la Tierra es menor que la variabilidad intrínseca de las estrellas de tipo solar. Esta variabilidad es producida por los fenómenos de actividad estelar, relacionados con los campos magnéticos en las atmósferas estelares. En esta charla, describiré los inconvenientes a los que se enfrentan las técnicas clásicas de análisis de datos en estas circunstancia. Me concentraré particularmente en los tests de hipótesis. Presentaré las alternativas bayesianas, sus ventajas, inconvenientes y problemas, y los pasos que está dando la comunidad exoplanetaria internacional para superarlos. En conjunto con la mejora continua de los modelos, estas técnicas están permitiendo avanzar la fronteras del campo y auguran la detección de un planeta como el nuestro para los próximos años.